La crisis desata la fiebre del oro en España
La crisis está provocando que cada vez más personas busquen bajo la tierra el golpe de suerte que frene la hemorragia económica que desangra sus sueños. Con el precio de la onza de oro (31,10 gramos) cotizando por encima de los 1.300 euros en los mercados de materias primas, el metal que provocó en Estados Unidos las grandes migraciones hacia el Oeste, que ha adjetivado siglos y que protege inversiones en periodos de incertidumbre ha recuperado el poder de atracción que tuvo en el pasado.
La fiebre apunta a Asturias, el territorio español más vinculado con la búsqueda del undécimo elemento de la tabla periódica. Luis Sanfiz, de 48 años, preside en Navelgas (Tineo, Asturias) una asociación de bateadores que lleva el nombre de su padre, Enrique Sanfiz. "Para nosotros la búsqueda de oro es un hobby, un mero pasatiempo. No lo hacemos por dinero. Hace años era fácil conseguir un sueldo extra pero la montaña están completamente levantada. Aquí ya no hay prácticamente nada", subraya Luis, que creció jugando con pepitas encontradas en el río que circunda su casa.

